De Consejos Rectores y el CCC

Posteado por en Aug 28, 2015 en CCC, Chapultepec, Simón Levy | 0 comentarios

Un render de cómo sería el CCC propuesto sobre Avenida Chapultepec. Foto: Tomada de Internet.

Un render de cómo sería el CCC propuesto sobre Avenida Chapultepec. Foto: Tomada de Internet.

Desde hace un par de semanas participo en el Consejo Rector del llamado Corredor Cultural Chapultepec (CCC), un proyecto impulsado por la agencia PROCDMX del Gobierno del Distrito Federal, que busca la creación de un parque lineal en varios niveles a lo largo de Avenida Chapultepec. Del proyecto escribí en Reforma la semana pasada en este link.

Entré al Consejo Rector a invitación de Simón Levy, a quien conocí en 2010 en una comida y a quien he visto no más de 5 veces desde entonces, tres de las cuales fueron en sesiones del Consejo Rector del CCC. En ánimos de transparencia, Simón no es mi amigo y no estoy cobrando un solo centavo por mi participación en ese Consejo. El tiempo que le he dedicado a las sesiones del Consejo y a buscar y a sentarme con expertos en urbanismo para que me dieran su opinión del CCC ha sido mi tiempo empleado para aprender del tema, para escuchar las críticas y poderlas transmitir al Consejo.

Una de las críticas que se han hecho del Consejo es que no se transparentó la decisión de la conformación de sus integrantes, que fue un dedazo. Coincido con esta crítica. Los Consejos asesores de distintos organismos públicos y también los de las ONG así son. Decisiones que son tomadas por sus titulares. Así al menos han sido las invitaciones que se me han hecho para participar en los Consejos de los que actualmente formo parte: el del Consejo Para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México, COPRED, así como los del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) y el de Espolea, Jóvenes que dejan Huella. A todos ellos, al igual que al del CCC, fui invitado por sus titulares, de ninguno recibo pago alguno y en todos contribuyo con mi tiempo y lo que sé. No sé si los demás miembros del CCC estén cobrando algo o si lo hagan también de forma gratuita. El día que cobre por mi participación en algún Consejo lo haré público.

En el caso de los consejos de organismos públicos me gustaría que se transparentaran las razones por las que se decide invitar a alguien a que forme parte del mismo , pero hoy eso no sucede. Me gustaría también que todas las personas que son invitadas a esos consejos de verdad participaran, se comprometieran con ellos y fueran a las sesiones. En todos los consejos en los que participo siempre me ha frustrado el ver que [email protected] solo prestan su nombre, no van a las sesiones y no participan en las discusiones. Así ha ocurrido con el CCC. De los 18 miembros del Consejo Rector. Pocos hemos ido a las tres sesiones a las que hemos sido convocados. Lo mismo ocurre con los demás consejos. Los que participamos y nos comprometemos somos la minoría, desafortunadamente.

Estoy en el Consejo del CCC porque me interesan los temas de la Ciudad, porque he sido un ciudadano activo en los temas que se han discutido en la Ciudad y en el país en los últimos 6 años y porque prefiero participar e involucrarme a criticar desde fuera. Mi compromiso en ese Consejo ha sido desde el día uno el de llevar las críticas a la mesa y el abrir canales de participación ciudadana, así se lo dije a Simón Levy desde el día uno con la advertencia: espero que no te arrepientes de haberme invitado. Hasta el momento, Levy ha escuchado a su Consejo y ha sido abierto a escuchar a las voces críticas.

Creo que mi participación en el Consejo ha servido para invitar al urbanista de Harvard Onésimo Flores a que emitiera sus recomendaciones. Flores escribió el que considero el texto más sólido de críticas al CCC en este link y lamentablemente declinó su participación en el Consejo Rector. De igual forma, como miembro del Consejo Rector solicité que dedicáramos una sesión a escuchar a los integrantes del Colectivo Otro Chapultepec Posible el martes 1 de septiembre en la sesión del Consejo Rector. Levy aceptó esa petición y nos sentaremos a ver los proyectos que ha recibido ese colectivo y a dialogar con ellos durante dos horas.

De igual manera, durante la más reciente sesión del CCC, que transmití en vivo a través de mi Periscope, mencioné  a los miembros del Consejo Rector las principales preocupaciones y dudas que recopilé en torno al CCC, que en resumen son las siguientes:

– Por qué se insiste en un parque multinivel y no en uno a nivel de calle completo.
– Si se respetará íntegramente el derecho a la protesta a lo largo del kilómetro y 300 metros del CCC.
– Si la creación del CCC implica una privatización del espacio público.
– Cuáles serán los accesos universales al parque para las personas con alguna discapacidad.
– Cómo será la vigilancia del parque lineal.
– Por qué la Ciudad decide concesionar por 40 años los espacios comerciales del parque lineal a los inversionistas privados.
– Cómo será el ejercicio de participación ciudadana que está agendado para mediados de septiembre, quiénes podrán participar, qué podrán decidir, qué tipos de comercios se establecerán en las áreas comerciales.
– Qué dirá la boleta del ejercicio de participación ciudadana, con cuál documento se podrán identificar los ciudadanos participantes.
– Cómo será la vida a nivel de calle, qué garantías de seguridad habrá para peatones y ciclistas, qué iluminación habrá a nivel de calle.

Levy logró contestar la mayoría de esas dudas y decidió ampliar el periodo de información y socialización del proyecto por casi un mes antes de realizar el ejercicio de participación ciudadana. Además se comprometió a subir al sitio del CCC la semana próxima las hojas que serán repartidas el día de la convocatoria del ejercicio de participación ciudadana y a que los interesados puedan modificarla y aumentar las preguntas y lo que podrán decidir. Levy también prometió hacer un mejor ejercicio de comunicación para detallar cómo será la transformación de la calle y la movilidad en la Avenida Chapultepec. Finalmente, Levy asegura que el derecho de acceso universal y el derecho a la protesta están garantizados en el CCC.

Quedaron aún pendientes las respuestas sobre el comercio que se establecerá ahí, el precio de la renta por m2, la explicación de porque la Ciudad solo recibirá el 5% de las ganancias y la identificación de todos los accesos universales al parque.

En resumen, hasta ahí va la historia de mis dos semanas en el Consejo Rector del CCC. Yo sigo convencido de que el proyecto presentado es novedoso, de que se tiene que hacer algo para mejorar Avenida Chapultepec y de que esta propuesta es viable y perfectible. No tengo problema con el espacio comercial, mucho menos si de verdad va a crear los 5 mil empleos directos que promete y mucho menos si realmente se hace un cine al aire libre con proyecciones gratuitas y si transforma la Glorieta de Insurgentes en un espacio público abierto y con actividades culturales.

No soy ingenuo. Estoy convencido de que el CCC no va a modificar sus segundos pisos peatonales. Creo que las tres últimas administraciones perredistas de la Ciudad – la de AMLO, Ebrard y Mancera- están enamoradas de los segundos pisos y que no hay poder alguno que los convenza de que su visión es la equivocada. La diferencia es que el parque lineal tiene segundos pisos, terceros y a nivel de calle, pero dedicados al peatón y tal vez esté equivocado, pero me imagino que una vez concluido, si realmente se construye, será un destino turístico de éxito y un espacio que será utilizado por los capitalinos.

Dado el interés que ha generado este proyecto, y el silencio de la banda experta en urbanismo en torno al deprimido de Mixcoac, auguro que los siguientes proyectos urbanos de la Ciudad se irán abriendo cada vez más a la participación ciudadana y que ésta se abrirá desde el inicio y no cuando ya se tomaron decisiones que no están sujetas a cambios. Al respecto, Levy escribe hoy en Reforma este texto y pone como ejemplo el parque lineal que se construye en Washington DC sobre los pilares de un puente. Ojalá que en el futuro las decisiones de obra pública se transparenten como en el caso de ese parque en Washington DC, cuyo sitio web presenta distintos proyectos y presenta al ganador.

Al final, prefiero participar directamente en Consejos como el del CCC abriendo la participación hasta donde sea posible y no siendo mensajero de nadie más que de las voces que razonadamente sustentan sus críticas y proponen la construcción de una ciudad en la que cabemos todos. Y si se construye el CCC seré el primero en demandar que se respete lo prometido, que haya transporte público de calidad a nivel de calle y que se garantice el derecho a la protesta y si no es así, me sumaré a las clausuras simbólicas que seguramente se harían y a quienes decidan defender que el espacio público lo siga siendo siempre, sin restricciones.