Acabo de terminar de leer el “Diario de invierno” de Paul Auster, un íntimo autorretrato en el que el novelista se desnuda y narra su experiencia con los ataques de pánico, las enfermedades de transmisión sexual, el sexo con trabajadoras sexuales, la veintena de casas en las que vivió, el hueso de pescado que se le atoró en la garganta, su romance con París y con Brooklyn y, sobre todo, sobre el paso del tiempo, el inicio del invierno de la vida.
Abajo una entrevista con Auster realizada por BAM.
Chilango de nacimiento, neoyorquino y romano de corazón. Politólogo, internacionalista, profesor y columnista. A veces me llevo mejor con la especie canina que con la humana. Casi vegetariano. No vivo sin música. Lector y ciudadano de tiempo completo. Fotógrafo y ciclista urbano de ocasión. Mi Twitter @genarolozano 































